Malafalda sabe que está en control total, su mirada lo dice todo. La mezcla de vergüenza y orgullo en sus ojos mientras juega con la comida es inconfundible. Él, atrapado en su compulsión, no puede apartar la vista, cada gesto suyo es un latigazo de placer y humillación. El video HD 720p captura cada detalle con una claridad perturbadora.